EA raíz del de una serie continuada de escándalos en el ámbito
empresarial, y cuyo origen era fácil detectar en “una importante falta
de valores éticos”; es importante destacar el papel que tiene esta
pequeña acepción en el comportamiento de las organizaciones. Esto se
desprende y trasciende con el hundimiento de empresas emblemáticas como
Enron, Global Crossing, Arthur Andersen o Worldcom en Estados Unidos y
los problemas de otras en Europa, como Vivendi y BBVA, siendo de diversa
índole estos, pero teniendo un denominador en común, la falta de
transparencia en los procesos de gestión empresarial y la falta de
entendimiento de la “ética” reducida a un punto de vista superficial y
ambicioso.
Debemos saber que ética es : 1. La rama de la filosofía que trata del
bien y del mal, de los derechos y de las obligaciones morales, y 2. “
Principios que rigen el comportamiento moral de una persona o grupo”. La
ética en los negocios contiene las normas y los principios morales que
rigen el comportamiento en este campo. La diferencia entre una decisión
común y corriente, y una ética estaría en el papel principal que los
valores y los juicios desempeñan en las decisiones éticas [1].
Así también, debemos conocer que, organización va a ser un sistema en
donde concurren diversos recursos, como son humanos, financieros ,
económicos, culturales y tecnológicos para existir, en donde el primer
punto converge de manera importante en el crecimiento de esta a través
del tiempo y de los cambios en el mercado con los factores económicos de
que toda organización es parte, inflación, globalización, movimientos
sociales, etc.
Entonces, diremos que ética es un tópico recurrente dentro de la
organización; sin embargo, empieza desde la integridad del sujeto,
conociendo las normas morales de que es parte y de las cuales interactúa
para un bien común; implicando una idea de mejora continua en lo
profesional y organizacional, basándose en una comunicación ilimitada
para el logro de objetivos mediante la libertad y creatividad de un
pensamiento honesto.
Sin embargo, los profesionales deberán ser leales consigo para que la
ejecución de su trabajo o servicio que prestan tenga objetividad y
credibilidad de profesional en lo que pretenden obtener, sin que deje de
ser justo y no deje en perjuicio o influencia que la anulen; esto es,
deberán tener competencia y cuidado profesional; aceptando en ocasiones
su capacidad de raciocinio en conocimiento para reconocer cuando las
situaciones salen de su alcance y pedir ayuda de algún experto que
fortalezca los servicios y estos sean ejecutados con éxito.
Esto implica que como principio moral, el profesional deberá respetar la
confidencialidad de quien le ha contratado para que preste el servicio,
esto para fomentar la confianza y generar un optimo resultado en la
obtención de la información y en la decisiones tomadas; las cuales se
basaran en su filosofía moral con la cual el experto ha sido parte en el
transcurso de vida, entendiendo como filosofía los principios o normas
que aplican para decidir cuando va algo bien o va mal; así también
dependerá de la cultura y políticas de la compañía, la estructura de la
organización, el mercado en el cual incursiona, el contexto en el que se
encuentra en comparación con la competencia, los cambios tecnológicos y
evolución de la economía del país en donde se desarrolla.
Si bien es cierto, el criterio del profesional debe ser independiente a
toda la organización como ente abstracto y como líder o profesional
dentro de esta; actuando como factor importante para determinar una toma
de decisiones importante y oportuna, para el logro de objetivos
predefinidos en el sistema ; esto mediante la implantación de una visión
estratégica gestionando la responsabilidad de la capacidad profesional
con el fin de que el éxito de la empresa trascienda en tiempo y forma.
Finalmente, es importante destacar que la ética es importante tanto en
la vida personal del profesional como principio moral dentro de la
organización, ya que dependerá de esta si este obtiene una satisfacción
consigo mismo y no una especulación incierta de su comportamiento que
afecte la integridad de la entidad en la revelación oportuna de sus
operaciones, promoción de decisiones y comunicación para una mejora
continua, que beneficie a toda su entorno para que el resultado o fin
sea de calidad y suficiente que transmita la eficacia y eficiencia de lo
que es parte y de quien realiza el servicio.